Este elefante blanco que pasó más de la mitad de su vida ocioso.
A partir del 5 de septiembre 2008, está siendo demolido el Toreo de Cuatro Caminos, que toda su vida funcionó más como un símbolo que como un sitio de diversión y esparcimiento.
El espacio será utilizado para construir una unidad habitacional y un centro comercial.
El lugar fue utilizado para espectáculos del tipo "coliseo romano" puesto que se llevaban a cabo las irracionales corridas de toros, peleas de box, de lucha y aglomeraciones de acarreados con fines proselitistas, solo le faltó funcionar como cancha de fútbol americano o para completar su marca como centro de actividades bestiales.
Al fin desaparece esta innecesaria construcción edificada a mediados de los 40's del siglo pasado y como continuación de lo que fue la plaza de toros de La Condesa desaparecida a consecuencia de la muerte de su dueño el general Maximino Ávila Camacho, soldado de quien sus deudos donaron el predio heredado a la beneficencia pública.
Posteriormente, el 17 de abril de 1946 se dio a conocer que el inmueble había sido vendido a la Compañía Fraccionadora del Sr. Ángel Urraza, quien fue el creador, entre otras cosas, de la Colonia del Valle de la Ciudad de México.
Ángel Urraza vendió al ingeniero Bernal la estructura metálica de El Toreo, y éste a su vez la trasladó a Naucalpan de Juárez (Cuatro Caminos) exactamente en la línea de separación del Distrito Federal con el Estado de México.
El Toreo entraba a funcionar de nuevo, aunque en diferente ubicación. El 23 de noviembre de 1947 se dio la corrida inaugural.
La plaza de El Toreo de Cuatro Caminos funcionó ininterrumpidamente hasta 1968, año en que se anunció que sería cubierta para dar cabida a la presentación de diversos espectáculos, los cuales estarían protegidos ante las inclemencias del tiempo: aire, frío y lluvia. La última corrida que se dio en esta etapa.
Pasaron 26 años para que El Toreo se reabriera el 15 de octubre de 1994 y al término de una pequeña temporada, de nuevo se cerró la plaza de Cuatro Caminos y no se reabrió sino hasta el 28 de abril de 1996.
Después de una última corrida, el Toreo de Cuatro Caminos, afortunadamente nunca volvió a funcionar como plaza de toros.
El nombre de Cuatro Caminos proviene desde la época de los aztecas quienes eran especialistas en hacer calzadas o caminos que condujeran a cuatro rumbos diferentes, como la gran plaza de Tenochtitlan de donde salían cuatro caminos que conducían, por el norte a Tlatelolco, por el sur a Coyoacán y a Iztapalapa, por el oriente al lago de Texcoco y por el poniente a Tlacopan o Tacuba.
